Sexualidad en los métodos naturales

 

            La sexualidad humana es un impulso que nos dirige hacia otro ser humano de distinto sexo. Entendiéndose “impulso como una “fuerza” controlada por la inteligencia y la voluntad -diferente al instinto-. El instinto es propio de los animales, es irrefrenable y predeterminado hacia la reproducción en época de celo. La sexualidad humana es educable siendo posible su uso responsable y enriquecedor.

 

 

            En el enfoque antropológico con el que se estudia la sexualidad humana se han hecho “ley” unos conceptos erróneos: amor, fertilidad, placer e incluso sexualidad han seguido un proceso lento de vaciamiento de contenido. Podemos decir que existen dos conceptos de sexualidad humana totalmente diferentes, su lenguaje y definición son absolutamente contrapuestos.

 

Concepto

Antropología Observadora

Antropología personalista

 Sexualidad

Placer. Toda capacidad de dar o recibir placer. con independencia con qué, con quién o cómo. Sólo excluye la violencia impuesta, la violación.

Impulso. Faceta del ser humano que lo mueve hacia otro de diferente sexo. Dirigido por el conjunto de la persona: alma y cuerpo.

 Amor

Relaciones sexuales. “Hacer el amor”, “el amor se consumó”. En realidad reduccionismo a relaciones genitales.

Acto de la voluntad humana. Como fin el comunicar a la persona amada: ideas, deseos y vivencias buscando su bien.

Placer

Fin. La búsqueda del mismo es el único objetivo deseable que se persigue.

Medio. Es uno de los mecanismos de  la respuesta sexual  humana, para alcanzar los objetivos fundamentales: demostración de amor y facilitar la reproducción.

 Enamoramiento

Equivale al amor. Estado del ser humano en el que se siente atraído por otro ser humano.

Emoción. Estado del ser humano en que está conmocionado ante otro ser humano. No hay intervención de la inteligencia, uno se enamora quiera o no quiera. Se ama queriendo.

 Fertilidad

Patología que hay que prevenir. “Prevenir el embarazo” (sólo se previenen enfermedades).

Hecho fisiológico que generalmente indica salud.

 Fallo

Embarazo no deseado. El ser vivo concebido en una usuaria de anticoncepción se considera un error. Se justifica el aborto como arreglo técnico de un fallo técnico.

Una gestación inesperada puede ser un problema, pero jamás un fallo. Los seres humanos podemos ser inoportunos o estar enfermos, pero nunca somos fallos.

 

            Amar es un acto de la voluntad con el que queremos el bien para otro. Ese amor se manifiesta a través del cuerpo. Las relaciones conyugales íntimas es la manifestación física más adecuada del amor entre un hombre y una mujer, contribuyen de una manera excepcional a desarrollar el amor de los cónyuges.

 

            Los Métodos Naturales de Regulación de la Fertilidad, son esencialmente de la pareja, no son para el individuo, mientras que los métodos de anticoncepción recaen sobre uno de los dos miembros de la pareja, hombre o mujer, casi siempre en esta última. Los métodos naturales y concretamente el Método Billings puede llevarse a cabo solamente si hay acuerdo previo entre los dos miembros de la pareja, siendo muy difícil el que lo pueda vivir uno sólo de ellos.    

 

            Los Métodos Naturales de Planificación Natural tienen, “aparentemente”, un inconveniente: la abstinencia de relaciones sexuales en determinados días del ciclo. Sin embargo, la realidad y la experiencia de muchas parejas demuestran que, lejos de ser un inconveniente antinatural, se convierte en una práctica que refuerza el amor de la pareja ya que obliga a la sexualidad humana a buscar otras expresiones del amor distintas a la genitalidad.

 

             Se ha comprobado que, aunque incluyan algunos días de abstinencia, el número de relaciones de quienes practican los métodos naturales aumentan no sólo en cantidad, sino también en calidad: las relaciones son más plenas y satisfactorias, y es que los días de continencia han conducido a los dos a desarrollar más todas sus cualidades de ternura, afectividad, delicadeza. Así cuando llega el momento del encuentro, los dos se sienten amados, más libres y con un deseo de “darse” mucho mayor.

           Cuando se viven los métodos naturales, la persona tiende a adoptar la perspectiva del otro, y esa es la clave del amor. Es un amor fecundo en toda la amplitud del término ya que enriquece a ambos por estar basado en el esfuerzo personal, en beneficio de un mayor desarrollo del otro.

 

 

               Hay muchos factores que inciden en la felicidad de la pareja, pero entre todos ellos el más importante es la armonía sexual. Es indispensable la armonía psicológica y afectiva de la pareja, para alcanzar esto es necesario conocerse, y para conocerse bien es imprescindible la comunicación.

 

            Con los métodos naturales se establece una relación de confianza ya que inevitablemente hay que hablar de sexualidad, la mujer no tiene que esconder su fertilidad como algo de lo que se avergüenza sino como una riqueza, debe ser un orgullo para la mujer, y para su cónyuge, el descubrir que la naturaleza le ha dado el gran regalo de ser capaz de engendrar vida. Se empieza hablando de fertilidad, de cómo funciona el organismo de la mujer, de cómo afectan sus relaciones íntimas a sus ciclos... y se termina profundizando en sus relaciones genitales, en cuándo tenerlas, en cómo tenerlas, en qué hacer los días de abstinencia...

 

            La Planificación Familiar Natural está basada en el respeto, diálogo, responsabilidad común y autodominio que conduce a adaptar el ejercicio de la sexualidad masculina a los biorritmos de la mujer -el hombre es fértil siempre, la mujer no-. Cada miembro de la pareja descubre la necesidad de preocuparse del otro de darse al otro con generosidad, la mujer cuando no es fértil donándose al marido, y el marido, si se trata de distanciar un embarazo, respetando sus ciclos y sabiendo esperar.

 

            Vivir los métodos naturales es una nueva forma de vivir la pareja, una nueva forma de relacionarnos, no sólo sexualmente sino también psicológicamente. De hecho hay toda una serie de aspectos psicológicos muy importantes para poder hacer de un método una forma de vida.

 

 

 

Diferencias entre el hombre y la mujer

 

            “Un hombre es un hombre y una mujer es una mujer”. Esta verdad es el origen de una multitud de disgustos que surgen en el matrimonio. Sorprende ver a parejas con 40 años de vida en común que todavía no han aprendido este principio básico. Intentan en vano que el otro reacciones de forma idéntica a la suya, sin caer en la cuenta de que el otro es muy distinto de su modo de pensar, de sentir y de hacer.

 

            Es verdad que el hombre y la mujer son iguales en dignidad, no existe superioridad de un sexo respecto al otro. Pero, encontramos unos caracteres distintos en el hombre y la mujer. Así es y así debe continuar para que pueda existir armonía y equilibrio entre los sexos.

 

            Todo ello nos lleva a aceptar al otro tal como es y no como nos gustaría que fuera. Hemos de ver al otro con sus luces y sus sombras, sus montes y sus lagunas. El amor verdadero respeta siempre al otro en su esencia, le quiere, le acepta tal cual es, le reconoce el derecho a ser él mismo, desea que no abandone su personalidad.

 

            Algunas características generales del hombre y la mujer:

 

                                 HOMBRE                                           MUJER

Cuadro de texto: Estructura física robusta
Energía concentrada Sensaciones fuertes
Agresividad, dominio
Humor estable
Raciocinio
Cuadro de texto: Estructura física delicada
Energía dispersa
Sentido de los matices
Gran sensibilidad
Humor variable
Intuición

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Diferencias en la forma de vivir las relaciones sexuales

 

            Aunque el hombre y la mujer comparten muchas similitudes en su forma de vivir las relaciones sexuales, existen también diferencias significativas:

 

HOMBRE

MUJER

§  Un alto porcentaje de hombres pueden vivir una relación sexual sin que exista una intimidad unida a la relación sexual.

§  En cambio la mayoría de las mujeres necesitan que se dé una relación afectiva íntimamente unida a la relación sexual.

§    La mayoría de los hombres son capaces de tener una relación sexual e incluso la desean en muchas ocasiones, después de haber vivido tensiones con su pareja, aunque éstas no estén resueltas.

§    La mujer, necesita, en la mayoría de los casos, estar  afectivamente resuelta para poder mantener una relación sexual y después sentirse plena.

§  En el hombre la excitación sexual es muy rápida.

§   En la mujer la excitación es más lenta; necesita más tiempo para las caricias y el juego erótico o preludio.

§   Para el hombre los estímulos visuales son muy importantes para la excitación.

§    Para la mujer los estímulos táctiles son los más excitantes.

§  Para el hombre la excitación proviene principalmente de los juegos genitales y el placer más intenso de la penetración.

§   Las mujeres valoran muy positivamente los abrazos y caricias por todo el cuerpo, además del contacto genital.

§ El hombre alcanza el mayor deseo sexual entre los 18 y 25 años.

§  La mujer lo alcanza entre los 30 y 40 años.

§ Generalmente el hombre desea la relación sexual con más frecuencia. Les influye menos el estado de ánimo o el cansancio.

§ Las mujeres, en cambio, desean la relación sexual con menos frecuencia y se sienten muy influidas por los estados de ánimo, el cansancio físico y el stress.

§   Después del orgasmo, en el hombre se produce una bajada brusca del deseo sexual y un periodo refractario durante el cual por mucha estimulación que se dé, no podrá conseguir otra erección hasta pasado un tiempo.

§ Después del primer orgasmo, en la mujer puede seguir la excitación y tener nuevos orgasmos.

§   El hombre suele adoptar un papel más activo en la relación, toma más la iniciativa y parece realizarse más con la posesión.

§   La mujer suele ser más pasiva, es más receptiva y parece realizarse más con la entrega.

 

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