Aparición del Método Billings y posteriores investigaciones
 

La aparición del Método Billings se debe a las investigaciones del matrimonio de doctores australianos John y Evelyn Billings.

   

A principios de los años 50 se le pidió al Dr. Billings que actuase como consejero médico de parejas que deseaban utilizar métodos naturales de planificación familiar, pero observó que los métodos que se empleaban entonces eran muy inseguros. Estudiando en profundidad el comportamiento cíclico de la mujer, comenzó a preguntar a las mujeres acerca de  sus observaciones  sobre la  secreción cervical y descubrió que, en efecto, todas confirmaron haber observado el flujo mucoso durante el ciclo menstrual, pero no habían comprendido su importancia.

Este era el indicio que estaba buscando y se puso a trabajar para determinar si existía alguna característica típica del flujo mucoso durante el ciclo que pudiese determinar el grado de fertilidad.

 

Diez años más tarde, el Dr. Billings pidió al Dr. James Brown, endocrinólogo de la Universidad de Melbourne, que realizara investigaciones correlacionando la exactitud de las encuestas que había hecho respecto al patrón propio del flujo mucoso con las características típicas hormonales de la ovulación. Se realizó un programa completo de investigación clínica y el Dr. Brown descubrió que los cambios en la secreción estaban en función de los niveles de estrógenos y progestágenos que había en el ciclo.

 

            En 1964, después de estudiar miles de ciclos, ya se estaba seguro de que las observaciones de las mujeres en cuanto a las características de su flujo identificaban la fertilidad con tanta exactitud como los sofisticados exámenes de laboratorio.

 

Por otra parte, el Dr. Erik Odeblad (Umea.Suecia), ginecólogo y profesor de física médica, lleva estudiando 25 años, mediante resonancia magnética nuclear, la composición de la secreción cervical. Ha llegado a distinguir que en el cuello cervical existen glándulas que segregan hasta 4 tipos distintos de secreción.

 

Otras líneas de investigación siguen realizando estudios de fiabilidad comparándolo con los métodos anticonceptivos. En los últimos Symposium internacionales sobre avances en la regulación natural de la fertilidad” se han presentado interesantes estudios acerca de cómo el Método Billings puede servir incluso para prevenir o diagnosticar determinadas enfermedades. También se están estudiando otros síntomas que pueden acompañar al proceso de la ovulación.