Correlación Hormonal

 

Hormonas hipofisarias:

 

            El ciclo menstrual de la mujer está regido por la corteza cerebral, quien envía órdenes al hipotálamo, que es una parte del cerebro, para que aquél (el hipotálamo) forme los factores liberadores (releasing factors FSH-RH y LH-RH), que por vía nerviosa llegan a la hipófisis que es una glándula depositada sobre la silla turca, en la base del cráneo, y es esta glándula quien segrega las hormonas FSH y LH.

 

            Las hormonas FSH y LH son quienes, por vía sanguínea, van hasta los ovarios para que estos pongan en marcha el ciclo ovárico (crecimiento, ruptura y cicatrización del folículo), estimulando la formación del estrógeno ovárico y la progesterona ovárica.

 

            La hormona folículo-estimulante (FSH) tiene como función primordial la de provocar la maduración del folículo ovárico. Se libera en la 1ª mitad del ciclo.

 

            La hormona luteinizante (LH) tiene como misión fundamental producir la formación de cuerpos amarillos en el ovario y su aparición brusca es la responsable de la ovulación. Se libera los días centrales del ciclo, formando un "pico ovulatorio" (17-36 horas antes de la ovulación).

 

Hormonas ováricas:

 

            La ovulación no es algo que se improvisa, sino que está marcada por un ritmo regido por la corteza cerebral; regularmente el hipotálamo comienza a producir GNRH que pasa por los axones de las células nerviosas y llegan al lóbulo anterior de la hipófisis donde estimula la secreción de FSH; la FSH pasa a la sangre y llega al ovario, que es su órgano diana, donde ejerce su acción, que es la de iniciar y completar la maduración de los grupos de folículos primordiales, por lo que es la hormona folículo-estimulante quien está desarrollando en el ovario la fase preovulatoria.

 

            La FSH va aumentando paulatinamente hasta alcanzar su valor umbral, su estímulo produce en el ovario el crecimiento del folículo y, dentro de éste comienza a sintetizarse el estradiol.

 

            Antes de alcanzar su umbral, el estradiol produce cambios en la secreción del cuello del útero, por lo que la mujer se siente seca.

 

            Cuando el estradiol alcanza su umbral (unos 6 días después de comenzar el ciclo), ejerce su acción sobre el endometrio, provocando la fase proliferativa y sobre el cuello uterino, haciendo que éste comience a producir moco de tipo L. Este moco es capaz de deslizarse por la vagina y ser observado por la mujer en la vulva, como un moco al principio apelotonado, muy parecido a un grumo de vaselina o pegamento que, poco a poco, de la mañana a la tarde, o de un día a otro, cambia a más elástico y filamentoso, pero que durante los 3 ó 4 días de su presencia no alcanza una transparencia y elasticidad marcadas. Durante estos días, la mujer pasa, poco a poco, de sentirse seca a notar que comienza la sensación de humedad en su vulva.

 

            Los estrógenos contenidos en el folículo se acumulan y el líquido folicular ejerce una gran presión dentro del folículo de De Graaf. Estos dos acontecimientos y la aparición brusca de LH provocan, fundamentalmente, la ovulación. Este intervalo de tiempo se calcula en unos 2 ó 3 días, en los cuales los estrógenos alcanzan su pico y es en estos 2 ó 3 días cuando se ejerce su acción máxima sobre las criptas del cuello uterino, que produce moco de tipo E-S,; éste puede ser observado por la mujer en el papel higiénico, en el introito vaginal superficial, como un moco elástico, transparente, que da la sensación de lubrificación o franca mojadura; este moco generalmente adquiere las características de la clara de huevo. Tiene un alto contenido en agua y su fluidez le permite ser recogido por la mujer con toda facilidad.

 

            Como se mencionado anteriormente, la brusca aparición de LH provoca, en último término, la ovulación, es decir, la ruptura del folículo y la salida del óvulo del cúmulo ovígero. Es aquí cuando termina en el útero la fase proliferativa y en el ovario la fase preovulatoria.

 

            Inmediatamente, se forma el cuerpo lúteo en el ovario y comienza la producción de progesterona, aunque continúan produciéndose estrógenos. La progesterona es responsable fundamental de la acción sobre el cuello uterino en la 2ª mitad del ciclo, haciendo que éste segregue un moco tipo G, que la mujer puede observar como pegajoso, o simplemente como ausencia de moco, si su densidad es suficiente como para que sea incapaz de deslizarse por la vagina hasta la vulva.

 

            Comienza en el endometrio la fase secretora producida por la progesterona y en el ovario, por la acción de la LH, la fase postovulatoria o luteal.

 

            Es sabido que la LH es capaz de ejercer su acción unos 8 ó 10 días, al cabo de los cuales el cuerpo lúteo degenera trasformándose en cuerpo albicans y, posteriormente, en cuerpo fibroso.

 

            Es entonces cuando, con el declinar del cuerpo amarillo, la orden de retroalimentación comienza y el hipotálamo de nuevo sintetiza FSH-RH, al principio de forma lenta y paulatina. El declive de los estrógenos y la progesterona subsiguiente es quien va a ser responsable de la aparición de la MENSTRUACIÓN y, con ello, del comienzo de un nuevo ciclo femenino.