Bases científicas
   

El cuello del útero produce una secreción que, en algunos días, resbala por la vagina hasta la vulva y se convierte en un factor perfectamente perceptible -se ve y se siente-; este proceso determina la fase fértil de la mujer y sucede sólo durante un breve período de tiempo a lo largo de todo el mes.

   

El ovocito se mantiene vivo aproximadamente unas 12 horas tras la ovulación. Para que una mujer se quede embarazada es esencial la presencia de un ovocito y un espermatozoide -si falta alguno de ellos no puede haber fecundación-. Los espermatozoides pueden mantener su actividad hasta 3 ó 4 días en función de la idoneidad de la secreción cervical. Por tanto, el período fértil de una pareja está constituido por las 12 horas de vida del ovocito, más los 3 ó 4 días de vida del espermatozoide.